En mayor o menor medida, todos (los freaks de la comunicación) tuvimos ayer en nuestros artículos o tweets un recuerdo para el BBVA y su crucial retirada del respaldo a Soitu y que ha motivado el cierre del medio. Quede dicho por adelantado que cada empresa hace con su dinero lo que quiera y si considera que no es un modelo rentable está en su derecho de poner su inversión donde quiera. Lo que si me molesta es que se monte una estrategia de marketing brutal apoyando la imagen de un banco que apoya la innovación y luego en realidad lo que se sigue buscando es la rentabilidad, no el impulso de proyectos innovadores (como era Soitu).
En cualquier caso, lo que me indigna sobremanera no es eso, ya que según comenta José Antonio del Moral, todo puede deberse a un cambio de política de la entidad que pronto puede traer más consecuencias. Lo que me hierve la sangre es ver que se siguen apoyando proyectos como El Imparcial, en que el BBVA sigue apareciendo en su cabecera, al igual que La Caixa. Sí, ese medio que refundó Ansón en Internet y al que ya le dediqué un cariñoso post.
Quizás las cantidades invertidas en cada caso sean totalmente diferentes o que, por razones que no me molesto a buscar, les sale más rentable poner su dinero en algo que, menos un medio digital, es cualquier cosa. Todo eso en lugar de apoyar hasta el final proyectos jóvenes y rompedores, cosas nuevas que dinamicen un poco el sector de los contenidos digitales y sigamos innovando, arriesgándonos y mejorando. En definitiva, a los Reyes Magos les voy a pedir un imposible, que ya que son magos lo tendrán más a mano: que comiencen a salir fundaciones trasparentes o entidades que realmente crean en la innovación. Si esto no ocurre, al final me pasará como a Antonio, que “el medio que me gustaría leer solo existe en mi cabeza“.


