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modelo de negocio

De periodistas, muertes, renacimientos y tabletas

Muchos modelos periodísticos están sentenciados, sí, pero es justo ahora el momento de aprovecharnos de una oportunidad que se nos abre. Como bien dijo Toni Piqué en nuestro último encuentro, “La prensa diaria lo tiene fatal, pero hay que ser optimista. Esto no es el fin de todo, al revés, es el principio”. Nos toca salvarlo porque nosotros hemos sido los principales causantes de esta situación. Pensemos. Quizás es que el periodismo no es rentable por sí sólo o tengamos que ir más allá y comenzar a pensar en el periodismo ONG o mirar ejemplos como el de Periodismo Humano. Aunque quizás no haya que ir hasta un extremo tan radical e idealista viendo esta semana como una revista como Yorokobu, que está ganando cada vez más popularidad por unos contenidos atractivos e ingeniosos ha decidido aumentar su tirada y buscar puntos de distribución para superar su actual sistema de suscripción.

Sea como sea, en el formato que sea y con el modelo que convenga, lo que hay que hacer para salvar esto es hacer periodismo, sin más. Ni las tabletas matarán al papel ni mucho menos serán las que nos salven. Como decía Carlos hace unos días: “Lo que necesita el periodismo es más @anapastor_tve y menos iPads”. Y es que, la entrevista de Ana Pastor a Ahmadineyad ha marcado mucho, por desgracia. Nos llama la atención porque hemos llegado al punto de que nos extraña ver buen periodismo. La presentadora no hizo más que su trabajo bien, como muchos otros hacen cada día sin convertirse en protagonistas de su propia noticia.

Porque, en realidad, lo que necesitamos no es más periodistas como Ana Pastor, sino que el trabajo de profesionales así no sea una excepción que sirva como emblema sino la más común de las prácticas y cumplan su misión. Así, y sólo así, podremos comenzar a hablar de modelos viables con los que salvar al periodismo.

Este post se publica de manera simultánea en este blog y en el del BCN Media Lab, evento que promuevo junto a un buen grupo de amigos.

"La prensa tradicionalmente no daba grandes beneficios", ¿por qué ahora es un problema que sí lo sea?

Antonio entrevista Enric González en su videoblog, en el que, por cierto, no estaría de más que algún patrocinador pensase. Verdades y sentencias claras que todo aquel que ama la comunicación (y los que no) deberían escuchar y analizar, tal y como ya ha hecho Pau.

El Imparcial es mejor que Soitu (para el BBVA)

En mayor o menor medida, todos (los freaks de la comunicación) tuvimos ayer en nuestros artículos o tweets un recuerdo para el BBVA y su crucial retirada del respaldo a Soitu y que ha motivado el cierre del medio. Quede dicho por adelantado que cada empresa hace con su dinero lo que quiera y si considera que no es un modelo rentable está en su derecho de poner su inversión donde quiera. Lo que si me molesta es que se monte una estrategia de marketing brutal apoyando la imagen de un banco que apoya la innovación y luego en realidad lo que se sigue buscando es la rentabilidad, no el impulso de proyectos innovadores (como era Soitu).

En cualquier caso, lo que me indigna sobremanera no es eso, ya que según comenta José Antonio del Moral, todo puede deberse a un cambio de política de la entidad que pronto puede traer más consecuencias. Lo que me hierve la sangre es ver que se siguen apoyando proyectos como El Imparcial, en que el BBVA sigue apareciendo en su cabecera, al igual que La Caixa. Sí, ese medio que refundó Ansón en Internet y al que ya le dediqué un cariñoso post.

Quizás las cantidades invertidas en cada caso sean totalmente diferentes o que, por razones que no me molesto a buscar, les sale más rentable poner su dinero en algo que, menos un medio digital, es cualquier cosa. Todo eso en lugar de apoyar hasta el final proyectos jóvenes y rompedores, cosas nuevas que dinamicen un poco el sector de los contenidos digitales y sigamos innovando, arriesgándonos y mejorando. En definitiva, a los Reyes Magos les voy a pedir un imposible, que ya que son magos lo tendrán más a mano: que comiencen a salir fundaciones trasparentes o entidades que realmente crean en la innovación. Si esto no ocurre, al final me pasará como a Antonio, que “el medio que me gustaría leer solo existe en mi cabeza“.