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La misión del periodista

La misión del periodista es dar sentido al mundo, organizar y sintetizar la masiva oleada de información en bruto que el auge la comunicación digital propicia; pero también — y esto es más importante hoy— diseñar herramientas para que los lectores completen dichas operaciones por sí mismos. El periodismo no es ya una disciplina textual y verbal, sino también visual, y lo visual no debe ser entendido como un mero adorno, como un entretenimiento ligero y bello, sino como una forma de discurso, tal vez como un género en sí mismo. La visualización de datos y la infografía son formas no sólo de mostrar unos datos, sino de explorarlos, analizarlos y contextualizarlos. De razonar sobre ellos.

Alberto Cairo, Cómo los orígenes de la visualización nos ayudan a entender el futuro del periodismo

“Los periodistas somos, en el mejor de los casos, unos tocahuevos profesionales”

Anoche, mientras asistía a la presentación del nuevo ABC (del que hablaré este fin de semana), me comentaron que Eskup ya estaba listo. Intentaré echarle un ojo esta noche, pero antes os recomiendo leer el último post de Ramón Lobo. Con la excusa del estreno de esta herramienta de El País, realiza una fotografía rápida al mundo de los medios, con un ojo crítico ante el negocio y la exaltación de lo que nos importa, el PERIODISMO. Da igual si es sobre papel, sobre un muro, en servilletas o en una pantalla.

Los periodistas damos noticias, contamos historias y desvelamos lo que alguien desea ocultar en beneficio propio o de un grupo. Los periodistas somos, en el mejor de los casos, unos tocahuevos profesionales, piedras en el zapato, gente preguntona y molesta que no persigue la palmada ni el halago del poder sea cual sea su forma y talante. Nos ha ido relativamente bien todos estos años dando noticias en un soporte de papel bajo unas reglas éticas reconocibles en un negocio en el que los propietarios han ganado una cantidad de dinero suficiente además de cierta relevancia social como Cuarto Poder.

Todo fue bien hasta que se fueron lo viejos propietarios y llegaron personas ajenas al negocio, magnates de otras industrias, como la de armamento, que sólo deseaban resultados a corto plazo y ganar todo el dinero del mundo. Los master del universo, los golden boys, los que hinchan burbujas y venden antes de que éstas exploten son incapaces de entender un sentimiento colectivo, lo que representa una cabecera, su historia, la referencia política y cultural en un país o en la ciudad donde nace, como el Chicago Tribune, Los Angeles Times o The Baltimore Sun. Aunque estos valores no cotizan en Bolsa, así le va, ayudan a vender ejemplares.

Y ante todo, me quedo con una cosa que cuenta y que ayer me mostró muy bien Javier Barrera, del que aprendo cada vez que lo veo: “Los periodistas somos, en el mejor de los casos, unos tocahuevos profesionales, piedras en el zapato, gente preguntona y molesta que no persigue la palmada ni el halago del poder sea cual sea su forma y talante”. Amén.

¿Quieres ser vedette? No te hagas periodista

“Nuestra trabajo se ha glamurizado y se han perdido las lecciones importantes. No hay atajos para llegar a la verdad pero todos quieren atajos. Es un trabajo que se construye muy poco a poco y que te obliga a vivir en la duda constantemente. Los periódicos ya no están dispuestos a tener a dos personas trabajando en el mismo tema durante dos años. Quieren resultados inmediatos, ya no les preocupa la calidad y el problema es que el buen periodismo requiere esfuerzo, constancia, tiempo y no debería hacerse con el objetivo de un triunfo rápido si no de llegar hasta el fondo de los hechos”

Y es que la calidad no se hace en dos días y, si no, que se lo cuenten a Sergio Caro y David Beriain. Pero bueno, mientras tanto, vemos periodistas endiosados que viven de las rentas de lo poco que han hecho mientras casi nadie lucha por hacer periodismo de verdad, esa labor de la que se habló en el encuentro que mantuvieron el actor Robert Redford y los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein y que se convirtió en un debate sobre los males del periodismo, tal y como cuentan en El País.

¿Eres periodista o no?

“He aquí dónde y en qué se demuestra si se es o no periodista: evidenciando actividad, ingenio y perspicacia, cualidades que no dan los cursos de una carrera, suponiendo que la de periodista pudiera cursarse y hasta que fuese tal carrera. Nada más adentrarse en este oficio, muchos periodistas caen en la tentación de creer que ya lo saben todo, y son vencidos por el espejismo de la sapiencia absoluta. Por eso se encierran en las redacciones a decirle cosas al Gobierno y a dirigir la opinión, tarea mucho más cómoda que la de registrar los latidos de esa misma opinión”. Rafael Mainar. 1.906

Copiado (enlaces incluidos) de Chiqui.

Z de Zapatero y no de "Modernidaz, seguridaz, equidaz…"

A este respecto, señor presidente del gobierno, dicho sea con todo el respeto y desde la leal amistad que le profeso, ruego explique a sus asesores que no hace falta asesinar la ortografía para ganar unas elecciones. Dejen pues de amedrentarnos con las zetas, y no confundan lexicográficamente al personal, ya bastante absorto ante el aluvión de nuevas palabras de bárbaro origen que inundan los medios de comunicación.

Juan Luis Cebrían en el discurso en la Real Academia que acabo de apuntar hablando sobre la campaña “con Z de Zapatero”